domingo, 28 de agosto de 2011

LIBRO: El gran diseño


Stephen Hawking vuelve junto al controvertido Leonard Mlodinow para darnos cuatro pinceladas sobre el estado del arte de lo que sabemos de nuestro universo. Es un libro que puede cabrear o como mínimo poner nerviosos a unos cuantos. Especialmente, no se sentirán muy felices ni creyentes ni amantes de la filosofía.

El libro es bastante fácil de leer, aunque a veces se utilizan algunos conceptos avanzados de física. Explica por encima su historia y su porqué. Y se va moviendo de manera acelerada hacia los "últimos" descubrimientos para dar una visión de nuestro universo.

Este es un libro divulgativo, pero a veces parece más de opinión que no otra cosa. Esto es especialmente curioso cuando el señor Mlodinow es visto por algunos (y esa es la sensación que da en algunos capítulos) como un extremado reduccionista.

En fin, siempre está bien sorprenderse viendo lo que descubren nuestros científicos, así como conocer ciertos aspectos de la realidad que no son como pensamos. Globalmente, no es una lectura especialmente dura desde el punto de vista de comprensión, pero tampoco aporta muchísima información interesante.

Conclusión: Dios no existe (paradójico que los reduccionistas hagan una demostración tan pésima de la negación de un dogma de fe).

Nota: C+

martes, 23 de agosto de 2011

Probabilidad estadística o respuesta a la insuficiencia de la definición clásica de probabilidad

[Tema previo: Probabilidad clásica y Frecuencia relativa]

El problema principal de la definición clásica de probabilidad es la presuposición que el número de resultados elementales de la prueba es finito. Así, para calcular la probabilidad de obtener Enllaç"cara" al lanzar una moneda al aire es el número de casos favorables (1, la "cara") entre el número de casos posibles (2, la "cara" y la "cruz"). Es por esto que P("cara")=1/2=0.5. El problema viene cuando el número de casos posibles no es finito, ya que matemáticamente, un denominador infinito implica que no se pueda aplicar dicha fórmula. Otro problema, aunque menor, es la necesidad de equiprobabilidad de los diferentes sucesos elementales. Está claro que en el mundo real dicha simetría muy pocas veces se da.

La solución es muy sencilla: Utilizar como probabilidad de un cierto suceso el valor de la frecuencia relativa de dicho suceso. Recordad que la frecuencia relativa se calcula experimentando dicha prueba un número elevado de veces. De este modo, podemos obtener los casos favorables respecto al número de experimentos totales. Evidentemente, a mayor número de experimentos, más precisión en el cálculo.

[Próximo tema: Teorema de la adición de probabilidades]

lunes, 22 de agosto de 2011

LIBRO: Últimas tardes con Teresa


Creo que ya me estoy dejando ganar demasiado por el calor, así que a ver si en unos días escribo cuatro cosas sobre los libros que he leído últimamente. Comenzaré por el final, y a la vez por el más literario, ya que los otros son de ciencia divulgativa.

Últimas tardes con Teresa me lo recomendó una amiga del trabajo al enterarse que me crié en el Carmelo. El texto no sólo describe este barrio (más bien deprimido) de Barcelona, sino también el Guinardó (donde vivo actualmente), así que ha sido una doble sorpresa. De hecho, el escritor entra bastante en mostrar no sólo el dónde sino también el cómo y el quién, para poder compararlo y mostrar las diferencias que hubo (y que posiblemente aun, en cierto modo, hay) con otras zonas de la misma ciudad. Con la excusa de un chico más bien caradura y ladrón (aunque otros lo definirían como alguien que lucha contra su destino), Juan Marsé enfrenta dos mundos de la posguerra en España: los inmigrantes y familias de bajo nivel económico, y la burguesía catalana, cuyas nuevas generaciones comienzan a "jugar" con su apoyo a los derechos sociales de los trabajadores, etc.

El libro da la impresión de un gran conocimiento del autor por la situación que narra. Igualmente, el trato que se da a los personajes profundiza mucho en lo que son, lo que quieren y los por qués que puedan surgir en relación a estas preguntas. Así, para mi gusto, a veces, el autor se vuelve demasiado descriptivo. Esa es mi única crítica.

Conclusión: La historia siempre se repite.

Nota: B

martes, 5 de julio de 2011

Injusticia divina

Siesquesque llevo años dándole al teclado e intentándome hacer un espacio en este pequeño gran mundo que es Internet y va mi abuela y sale en Google satélite antes que yo.

¡Que rabia!


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martes, 28 de junio de 2011

¡Ingravidez absoluta!

Escuchaba esta mañana por la radio un anuncio sobre colchones. Decían: "El colchón que produce una sensación de ingravidez absoluta". Poca broma. Me pregunto cuántos seres humanos, a lo largo de toda la historia, deben haber experimentado una sensación de ingravidez absoluta...

¡Espeluznante!

jueves, 23 de junio de 2011

L'equip petit

Hace unos meses estaba excitado por los grandes clásicos que se aproximaban. ¡Cuatro clásicos seguidos! Las expectativas eran inmejorables. Después del tercer partido sólo deseaba que se acabase aquella tortura.

Ahora, una vez acabada la temporada me pregunto ¿en qué se ha convertido el deporte? ¿no debería ser diversión, lucha, respeto, sacrificio, etc.? Creo que en aquellos partidos lo único que vi fue lucha, pero en su peor acepción.

Ayer escuché por la radio que había un equipo de niños y niñas de un pequeño pueblo que nu habían ganado nunca, y lo que es peor, no habían marcado nunca un gol. Nada más llegar a casa, busqué el cortometraje que se ha realizado y lo vi.

Prefiero no decir mucho. Creo que hay que verlo. Véanlo, por favor. Nos dicen que a esas edades lo importante es que aprendan lo importante que es el equipo, participar, divertirse. La pregunta es ¿por qué entonces convertimos luego todo en una competición absurda en la que en vez de divertirnos, lo único que deseamos es que se acabe? Juzguen ustedes y recuerdense de lo que eran...

lunes, 6 de junio de 2011

El retonno

Hoy, tras una semana sin poder ver Tele5, vuelve a funcionar en mi televisor.

Lo confirmo, entonces: Es posible vivir sin Tele5. La pregunta ahora sería ¿es posible vivir con?