jueves, 4 de octubre de 2007

CINE: En la ciudad de Sylvia


Aunque posiblemente prescindible, esta es una película diferente. Y como casi todo lo diferente, llama la atención. Llama tanto la atención que nada más acabar, la mitad de los espectadores salieron medio corriendo medio indignados. ¡Vaya caras! Pero, ¿por que?

José Luis Guerín me enamoraba hace seis años con En construcción, película/documental que mostraba pequeñas historias reales alrededor de la reconstrucción del barrio barcelonés del Rabal. Lo especial de esta película era, como he dicho, que dichas historias eran reales (no de realeza, sino de realidad). Si no la han visto, no lo duden, ¡háganlo!, por favor.

Seis años después, ni más ni menos, el bueno de José Luis nos regala una película con aproximadamente unos cuatro diálogos. No está mal, seis años para un guión de cuatro diálogos (o quizás eran tres, sin exagerar). Esto es lo que indigna a la gente. El problema de una película tan poco explícita es que requiere imaginación. Y eso creo que es lo que pretende Guerín.

Si en En construcción nos sentíamos un poco testigos de lo que le sucedía a unas cuantas personas, en En la ciudad de Sylvia, yendo más allá, es inevitable sentirse un voyeur. Así pues, te introduces en la mente del protagonista y no dejas de observar, mirar, espiar, etc. Bueno, creo que si sigo escribiendo la voy a explicar entera, que no es difícil.

Conclusión: A aquell@s que decidan ir a verla, tendrán una orgía de imágenes y sonidos. Vayan a disfrutar de algo distinto, no de un guión, no de una película. Más bien, de una experiencia. Luego, juzguen.

Nota: B (porque no existe A-)

3 comentarios:

procsilas dijo...

uff!!!

daymon dijo...

Una película muy buena, aunque extraña. La fui a ver la semana pasada y me gustó, especialmente la fotografía y las localizaciones. Una película diferente, que ya es mucho hoy en día.

albatros dijo...

Tienes toda la razón del mundo, daymon. Diferente, sin duda. :)