martes, 30 de marzo de 2010

Tengo hambre gracias

Saliendo del metro veo hace unos días un señor con un cartel que dice lo siguiente "Tengo hambre gracias". Dado que no especifica nada más, no puedo estar seguro de que:
  • Dé gracias (quizás a Dios) por tener hambre
  • Indique que tiene hambre gracias a (por culpa de) el gobierno, los bancos, la crisis, etc.
  • Que "hambre" sea un adjetivo que no conozco y que lo que tenga sean "gracias hambrunas"
De todos modos, lo que sí que tengo claro es que cada vez más se ven personas que piden en el metro, en la calle, en cualquier sitio. Unos solos, otros con niños, otros a falta de extremidad/es, y algunos incluso, con alguna enfermedad más bien a la vista. Y luego, te viene algún conocido, asistente social, o "del mundillo" y te dice que muchos de estos pertenecen a mafias, o viven bastante bien, e incluso, que no pasan hambre. Además, hay comedores sociales, lugares para ir a dormir, etc. que muchas veces están medio vacíos.

Ante esto, a veces no sabemos que hacer. Y creo que es normal. Por que cuando ves a una señora con un bebé, lo primero que te gustaría decirle es que no utilice a su hijo para dar pena (porque la dan), pero claro, para nosotros, no deja de ser más que un pobre bebé. Lo triste es que por lo que dicen, muchas veces ni es su hijo.

Es por todo esto que a partir de mañana cuando vaya en el metro me colgaré un cartel que diga "Por si acaso no me fío gracias". No se si se entenderá gracias a quien o a qué o por qué, la verdad, pero ahí queda.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy en contacto con bastante gente que ha trabajado en servicios sociales. Todos me dicen lo mismo, no hay que dar nunca dinero a quienes piden por la calle. Sólo alimentamos mafias.
Otra cosa muy distinta es ayudar a nuestros vecinos. Si conoces un vecino mayor, con una pensión miserable, y puedes ayudarle, visitarle, llevarle comida con la excusa de "he hecho un pastel enorme y me sobra un trozo" o "siempre cocino demasiado, ¿le gustan los macarrones?", adelante. Pero la mendicidad, en nuestro país, no tiene justificación social.
Arya

albatros dijo...

Amén! Arya. (y conste que seguro que somos injustos con alguien, pero deben ser muy pocos los que realmente lo necesitan)

Anónimo dijo...

Hombre, habrá de todo. Digo yo. De todas formas creo que generalizar es tener una visión bastante clasista.
De todas formas, la caridad no es la solución.

Anónimo dijo...

Pues yo generalizo. Por lo menos en nuestro país hay suficientes recursos sociales como para no pedir en el metro o en la calle. Y mi solidaridad pasa por pagar impuestos y declarar hasta el último céntimo que gano. Otra cosa es quien pide en paises del tercer mundo, pero ¿en el nuestro? lo siento, pero no cuela.
Arya

albatros dijo...

El problema es que haya gente que se aproveche de la buena voluntad de los demás. No merecen nada. Es como los que hacen que se caen en las escaleras del metro para que venga su compinche y te robe el bolso mientras le ayudas. A veces el ser humano da pena.

Don Luis dijo...

Dame argo.

albatros dijo...

Luis, ¿Tienes hambre? ¿Pero mucha? ;)