jueves, 17 de noviembre de 2011

Una sospecha: Los políticos...o los votantes

Hoy lo tuiteaba pero creo que el tema necesita unos cuantos caracteres extras.

Viendo lo que ha pasado en Italia y Grecia con los nuevos gobiernos anti-crisis, y lo que decía el señor Rubalcaba sobre los tecnócratas me surgía una sospecha. Los políticos nos gobiernan. Algunos mejor, otros peor. En general, más mal que bien, seamos sinceros. Y para muestra un botón: No niego que Zapatero tuviese buenas intenciones, pero claro, yo cuando juego los viernes a fútbol con mis amiguetes, también tengo buenas intenciones...

La cuestión es que los políticos, en tiempos de bonanza, sean de derechas o de izquierdas, básicamente lo que hacen es todo aquello que pueda generar riqueza a corto plazo (visión muy miope que penaliza investigación, innovación, etc.), para el país, pero sin olvidarse a ellos mismos y, claro, a los amiguetes que les han llevado a gobernar. Es de bien parido ser agradecido. A partir de aquí, los que gobiernan sólo piensan en cómo seguir gobernando la próxima legislatura: obras inauguradas meses antes de las elecciones, liberalización del suelo para que la juventud deje los estudios y se dedique a poner ladrillos, que se paga muy bien, y si es necesario decir alguna que otra mentirijilla (que si son sólo unos hilillos de plastilina; que si ha sido Al Qaeda y no ETA; que si no fue sexo, que sólo fue una mamadilla; que si los trajes me los pago yo; que si España no está en crisis, que son todos los demás...) Mientras tanto, los que no gobiernan, piensan en cómo y cuándo poner la pierna para hacer tropezar y caer al otro, y así poder ocupar su silla. En fin, supongo que en Ciencias Políticas hay alguna asignatura sobre "Cómo engañar al votante mientras le miras a los ojos". Sí, ésta debe ser de la misma rama que "Prensa rosa y fútbol: Los nuevos opios del pueblo" o bien las deportivas "Zancadillas", "Zancadillas avanzadas" y "Piscinazos para políticos".

En fin, lo peor es que (lo comentaba hoy con procsilas) el/la ministr@ de economía no sea economista, o el/la de defensa no sea... no se... karateka! No se, es brutal ver por la Moncloa a gente como el señor Corbacho, cuyos estudios, como diría Chiquito de la Calzada no son más que una etiqueta de Anís del Mono. Pero ¿cómo es posible que este hombre sea Ministro de Trabajo e Inmigración? Bueno, supongo que al ser inmigrante (nació en Badajoz y emigró a Barcelona) ya convalida. En fin, supongo que es buena gente y tiene amiguetes en el PSC-PSOE.

Y claro, ahora, como vienen mal dadas, en Italia y Grecia ¿qué hacen? Pues corren a buscar a tecnócratas. Sí, buscan expertos, gente que entienda de los temas relacionados con gobernar. ¡Vaya! pero si yo pensaba que esos eran los políticos. Pues no, los que saben cómo llevar la economía, la inmigración, la defensa, etc. son unos tíos que trabajan en ello y que no cobran por pelearse por unas sillas en el Parlamento. No son los que se dedican cuatro años a intentar conseguir cuatro años más para ir a por los cuatro siguientes. Los cuatreros, vamos. Es que el nombre les viene que ni pintado.

Pero entonces, si cuando las cosas no van bien, los políticos no son capaces de arreglarlo, ¿no les genera esto una sospecha? A mi, personalmente sí que me la genera: Los votantes, ¡igual somos gilipollas!

6 comentarios:

Don Luis dijo...

Me ha encantado lo de "cuatreros", sombrerazo.

Respecto a lo de los tecnócratas, Super Mario (el salvador de Italia) precisamente ostentó un puestito de nada en Goldman Sachs hasta hace tres días. Eso da otra pista de hacia dónde va todo.

Lo que ocurre es tan fácil como esto: Los bancos, cuando ven que no se les puede pagar la hipoteca, se aseguran sus ganancias quedándose el piso -por lo pronto- y sudándosela que reste sin techo y embargada hasta las cejas la familia que sea. Los poderes fácticos financieros (efectivamente dirigidos por políticos de primera línea, "tecnócratas" y todo aquel que tenga el estómago y los contactos para llegar al poder) han visto peligrar sus beneficios y embargan países directamente. Así los habitantes de dichos países se tendrán que atar el cinturón hasta las orejas para pagar una deuda que generaron esos mismos poderes jugando a la ciencia esotérica de la ingeniería económica.

China es muy gorda, EUA tiene petardos y no hay pastel para todos. La frase hecha de "trabajar como chinos" pasará a llamarse "trabajar como los europeos de segunda velocidad" y poco más. Nos han acostumbrado a la gran mentira de que somos libres por el hecho de tener la potestad de poder elegir entre PP y PSOE, entre cocacola y pepsicola, entre Mac y PC... y "devolverles" el dinero que nunca hemos considerado del todo nuestro (ellos nos lo guardan, nos lo dan, nos lo descuentan, nos lo invierten en infraestructuras etc) acabará siendo tan soportable como el resto de nuestra anodina vida de consumo.

Podemos hacer una cacerolada cool, pero ya no hay revoluciones. Formamos parte del mal que nos atenaza. Esa es su jugada maestra. Nuestra jugada maestra al fin y al cabo.

Ahora, si me disculpan, me voy a cagar.

albatros dijo...

:)

Efectivamente, Don Luis, si sobre los políticos y los votantes tengo una sospecha, sobre los bancos lo que tengo es una certeza. Y ésta rima con lo que usted ha comentado que iba a hacer después de escribir el comentario.

Respecto a lo de que ya no hay revoluciones, no estoy de acuerdo del todo. Quizás lo correcto sería decir "Ya no hay revoluciones como las de antes, las del s.XVIII." Pero eso es porque no queremos. Conste. Porque somos todos contra 4.

arya dijo...

Los políticos no son más que comerciales de una marca. Y comerciales malos, porque un buen comercial debería conocer el producto que vende, y si ha trabajado en su fabricación, aún mejor. Sin embargo, los políticos que tenemos hoy en día son sólo actores que hacen y dicen lo que su partido o las entidades que los financian les dicen que han de hacer y decir. No saben de economía, ni de sanidad, ni de educación, ni de defensa...debería ser obligatorio para los ministros tener un mínimo de formación en el ámbito que se supone han de trabajar. Como todo hijo de vecino, vamos...

albatros dijo...

¡amén! Arya, ¡amén!

procsilas dijo...

a cagar a la vía, Don Luis!!!

albatros dijo...

:D